La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció la creación de un comité científico de alto nivel que evaluará la viabilidad del uso de la fracturación hidráulica (fracking) en el país, con el objetivo de tomar decisiones basadas en evidencia técnica, ambiental y social.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la primera mandataria explicó que este grupo deberá entregar una primera evaluación en un plazo de dos meses.
El comité analizará en qué condiciones podría aplicarse el fracking en México, en qué regiones sería viable y cuáles serían sus impactos, especialmente en materia de agua, medio ambiente y comunidades.
Sheinbaum Pardo subrayó que ninguna decisión será tomada sin respaldo científico ni consenso social. “Nunca vamos a pasar por encima de ninguna comunidad”, aseguró.
¿Quiénes integran el comité científico?
El grupo está conformado por especialistas de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Autónoma Metropolitana, la Universidad Autónoma de Nuevo León, así como del Instituto Mexicano del Petróleo y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua.
Entre sus integrantes se encuentran:
Asimismo, participan como representantes institucionales:
La coordinación institucional recae en la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, quien destacó el carácter multidisciplinario del grupo
Fracking, soberanía energética y energías limpias
La presidenta explicó que este análisis responde a la necesidad de fortalecer la soberanía energética, en un contexto donde México importa cerca del 75% del gas natural. No obstante, reiteró que el país mantiene como prioridad el desarrollo de energías renovables, junto con proyectos de almacenamiento e hidrógeno verde.
Sheinbaum enfatizó que, si el comité determina la viabilidad del fracking en ciertas regiones, se abrirá una fase de consulta con las comunidades. “Será una decisión colectiva”, afirmó.
Un ejercicio “inédito” en la política energética
El Gobierno federal calificó este comité como un ejercicio inédito, al integrar directamente a la academia en la toma de decisiones estratégicas sobre el futuro energético del país.
Con ello, se busca dar certidumbre científica y social a un tema que ha generado debate por sus posibles beneficios y riesgos ambientales.
(Con información de El Economista)





